Hierba de la familia de las compuestas.
El nombre del género lo repescó Linneo de textos de los clásicos, que lo usaron para describir plantas no identificables con seguridad pero que nada tienen que ver con estas: como en otros casos, Linneo no dio explicaciones del porqué de su cambio de nombre. Tournefort sí les había dado uno apropiado, lappa, que él usó como epíteto de esta especie: del verbo latino lappare, pegarse, agarrarse, como hacen los involucros más o menos globosos y recubiertos de numerosas brácteas rematadas en una espina ganchuda, que se pegan al pelo de los animales y a la ropa. Junto a las lapas, el otro carácter que las hace inconfundibles es el enorme tamaño de sus hojas basales que puede superar los 60 cm. De ciclo bianual, pueden alcanzar los 2 m de alto las bardanas mayores, un poco menos la Arctium minus. Arctium lappa tiene los peciolos de las hojas basales macizos, Arctium minus los tiene huecos. La primera tiene los capítulos pedunculados en inflorescencias corimbiformes y la segunda los tiene más numerosos, apretados y casi sentados. El tamaño de sus involucros es también algo menor aunque esto naturalmente no se aprecia si no se comparan directamente.
Muy rara. Las dos especies se crían en lugares umbrosos y con cierta humedad, claros de bosques, sotos alterados. A. lappa está presente desde el C y NE de la Península por toda la franja central europea y asiática hasta Japón y como buena colonizadora de dispersión zoócora ( humana) ha dado el salto a otros continentes. A. minus es de distribución algo mayor, al encontrarse también al otro lado del Mediterráneo y más al N en Europa.
Florecen de mayo a septiembre.

La Hiruela (M) Darío Meliá
La Boyeriza (M) Darío Meliá

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.