Hierba anual, en ocasiones bienal, de la familia Cruciferae (nom. cons.) o Brassicaceae, como está de moda ahora llamarla.
El nombre del género es en honor a François Descurain, boticario y botánico aficionado prelinneano (1658-1740): herborizó y estudió plantas de su región, al Sur de París, y no llegó a publicar nada pero su documentación sirvió de base para publicaciones de sus nietos. El epíteto, σοφία sophía  que en griego quiere decir «habilidad, saber, arte»  es un eco, que permanece en los nombre comunes de la planta en muchos idiomas, de su uso en botica  desde los griegos o posiblemente antes como cicatrizante, calmante de dolores etc.
Tallo erecto de hasta 1m, ramificado en la parte superior, hojas pecioladas y no persistentes en la base, las caulinares subsésiles bi- o tripinnatosectas de lóbulos linear-lanceolado y ápice redondeado. Toda la planta es tomentosa, de pelos simples y pelos ramificados, a veces glandulosos sólo apreciables con lupa, que le dan un tono general glauco. Inflorescencia en racimo apical de flores amarillas. Silicuas cilíndricas, glabras,  torulosas, rectas o algo arcuadas, erectas sobre largos pedicelos patentes.
Ruderal y arvense, prefiere terrenos algo nitrogenados pero se ha hecho casi cosmopolita y se encuentra en casi cualquier parte de la Península hasta los 1700-1900m.
Florece entre marzo y junio (julio).
Imágenes de D. sophia

Gózquez de Abajo (M) Darío Meliá

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