Planta herbácea anual o bianual de hasta 70 cm. de la familia de las compuestas.
El género Centaurea cuenta con más de 70 especies en la península ibérica, que aún se están estudiando y delimitando, de forma que pueden ser bastantes más. Nuestra península es el centro de diversificación del género, cuya identificación se basa, fundamentalmente en las características de las bracteas del capítulo floral, que son espinosas, dentadas, ciliadas o con fimbrias o flecos, en diverso número, forma, longitud y ángulo.
El nombre del género ya lo usaban los romanos, que lo aplicaban a la centaurea mayor, Centaurea centaurium L. y los griegos; deriva del griego Kéntauros, la mezcla de caballo y hombre de la mitología griega, uno de los cuales, Kirón o Quirón, tenía grandes conocimientos de medicina y hierbas medicinales. El género como tal fue creación de Linneo que agrupó en él otros muchos de autores anteriores. 
Esta especie tiene como aspectos diferenciales sus brácteas no espinosas, de reborde pardo, culminado en diminutas fimbrias (flecos) de color plateado. Las flores que componen el capítulo son muy llamativas y tienen una corola tubular con 5 lóbulos, facilmente apreciable, de un hermoso color azul: el color κύᾰνος cýanos, en griego.
Planta típica de los campos secos y despejados o de cultivos de secano de cereal, en los que crecía muy abundante: su antiguo epíteto especifíco, (pronunciese ségetum) es el genitivo plural del latín seges (séges), el campo de secano: «de los campos de cultivo». Sin embargo, se ha ido rarificando a causa del abandono del propio cultivo en unas zonas y en otras a causa de los herbicidas que la erradican casi por completo, por lo que está pasando a ser una especie en peligro serio de desaparecer, a pesar de su pasada abundancia.
Imágenes de C. cyanus

Sacecorbo (Gu) Darío Meliá

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