Planta herbácea perenne, espinosa y ± pelosa. Hemicriptófito rizomatoso de hasta 130 cm, de la familia Compositae.
Cirsion en latín, kírsion en griego, eran nombres de un cardo que se tenía por útil en el tratamiento de las varices, en griego kirsós. El epíteto , común a varias otras especies del mismo hábitat, es palabra latina derivada de arvum, campo cultivado: que vive en campos cultivados.
Muy ramificada, tallos ápteros o poco alados. Hojas algo coriáceas, envés araneoso, lóbulos terminados en espinas y sin ellas en el haz; las inferiores con pecíolo ancho, las caulinares sésiles, no decurrentes o en menos de 1 cm. Inflorescencia corimbimiforme, con capítulos solitarios sobre un corto pedúnculo y sin hojas involucrales. Involucro ovoide u ovoide-cilíndrico de hasta 17 mm. Brácteas externas y medias ovadas u ovadas-lanceoladas con espina apical de menos de 1 mm; las internas lineal-lanceoladas, inermes, con el ápice largo y curvado.
Común en campos cultivados o abandonados y medios alterados sobre todo tipo de sustratos preferentemente en suelos algo húmedos. Se distribuye por toda Europa y el Asia templada y fría. Naturalizada en Norteamérica.
Imágenes de C. arvense

Polvoranca, Leganés (M) Darío Meliá
Fuentes de la Alcarria (Gu) Darío Meliá

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.