Planta perenne. Geófito bulboso de la familia Iridaceae.
En griego kròkos era el nombre del azafrán ( que a su vez viene del árabe safran). Teofrasto dejó escrito que lo llamaban así porque los largos filamentos de los estambres simbolizaban una unión de amor: se refería al mito de Kròkos, que se había enamorado de la ninfa Smilax. Ante este amor imposible los dioses transformaron a Kròkus en una planta de flor y a Smilax en una liana trepadora, la Smilax aspera L., la zarzaparrilla. Nevadensis, de Sierra Nevada, porque se describió a mediados del s. XIX a partir de ejemplares herborizados allí, aunque es especie endémica de casi toda la Península, principalmente de su mitad Este, y del Magreb.
Al igual que el  Crocus carpetanus Boiss. & Reut.  florece en la primera parte del año, para ser exactos de (enero) febrero a marzo (abril), pero se distingue de éste por sus hojas de sección angulosa, con dos profundos surcos paralelos al nervio central en el envés, mientras que las hojas del C. carpetanus son de sección semicircular, con nervios poco marcados en el envés. Se distingue de otros Crocus de floración temprana y hojas similares por su estigma, muy poco dividido en ramas blanquecinas.
Rara. Aparece en pastos de alta montaña y también en matorrales y pastizales ubicados en umbrías, con fenómenos de crioturbación invernal de los páramos del sureste de Madrid. Fotos tomadas en el municipio de Orusco, en el valle del Tajuña.
Murcia:Taxon de aprovechamiento regulado.
Imágenes de C. nevadensis

Orusco (M) Darío Meliá
Orusco

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