Hierba bienal de hasta 1 m, de la familia Boraginaceae.
Tournefort creó el género, luego revalidado por Linneo, retomando el nombre echium en latín y echion en griego que según Dioscórides y Plinio indicaban una planta que servía para curar las picaduras de víboras (en griego, ἔχις , ékhis). La semilla de la viborera parece una cabeza de víbora y su supuesta virtud terapéutica un claro ejemplo de la famosa «teoría de las signaturas». El epíteto es superlativo de ásper, en latín áspero, híspido, hirsuto: por sus hojas, con muchas setas rígidas, más o menos erectas y con base pustulada; los tallos, ramificados desde la base, también tienen indumento blanquecino e híspido, doble: de setas rígidas largas de base pustulada y de pelos cortos y retrorsos, sobre todo en la parte superior. La inflorescencia es piramidal, muy ramificada, con los cálices cubiertos de indumento doble y las corolas rosado-carnosas con cilios en los labios inferiores y con setas largas en los nervios y pelos largos en el resto. Los estambres marcadamente exertos tienen filamentos glabros de color rojizo, con anteras azules y grisáceas.
Común en el Sureste de Madrid y La Sagra. Especie ruderal y arvense que prefiere sustratos básicos; margas, calizas y yesos.
Su distribución se circunscribe al S de Francia, Italia, las Baleares y el C, E y SE de la Península, hasta los 1000 (1700)m. Florece desde mayo a julio.






