Hierba anual. Endémica de cuadrante C-SE peninsular. Terófito de la familia Cruciferae.
El nombre del género es diminutivo del latín clypeus, escudo redondo, por la forma circular de la silícula que recuerda un escudo; el epíteto se formó a partir del griego ἔριον érion lana y καρπός carpόs, fruto: por sus llamativos frutos lanosos.
Con tallos de hasta 30(35) mm cubiertos, como las hojas de pelos estrellados, adpresos y blancos. Hojas lanceoladas, obtusas y sésiles de hasta 20mm, escasas. Racimo de hasta 20 cm. Pedicelos generalmente recurvados. Sépalos de 2,5-3mm. Pétalos de 2-2,5 mm, obovados, sin uña diferenciada, algo mas anchos que los sépalos. Frutos de 5,5-7 mm de diámetro, orbiculares, densamente cubiertos de un tomento formados por pelos largos y finos; alas con margen levemente crenado, con incisiones de cerca de 0,3mm. Semilla única orbicular, biconvexa, de color marrón rojizo.
Vive entre los 500 y 1600 metros de altitud, en sitios muy localizados, formando parte de pastos efímeros de hierbas anuales sobre sustratos calizos y margoyesíferos, fundamentalmente en claros de espartales en buen estado de conservación, con quercíneas (coscojas y encinas) dispersas, en zonas de vaguadas en la cabecera de barrancos. Las citas históricas son prácticamente todas de Madrid, en Aranjuez, donde no ha vuelto a ser encontrada. Recientemente (años 70) se hallaron dos poblaciones muy pequeñas, con 970 y 500 ejemplares en la Hoya de Guadix. Otras poblaciones, las de Jaén y Albacete, en las Sierras de Cazorla, Sierra del Cuarto, Sierra del Calar, Barranco del Río Segura y las poblaciones serranas de Granada fuera de la Hoya de Guadix, tampoco han sido detectadas desde principios del siglo XX.
Creemos que aparte de la extremada rareza de la especie, hay una carencia muy grande de salidas al campo entre los botánicos de profesión de hoy día, que permanecen fortificados en sus despachos y viven de espaldas a la naturaleza, de forma que es poco factible encontrar nuevas poblaciones o comprobar si las preexistentes continúan allí. Como novedad, cabe decir que muy cerca de Aranjuez, en el municipio Toledano de Noblejas y en las vertientes norte de los cerros yesíferos que dan al Tajo ha sido localizada una población, nueva totalmente, fruto precisamente de un trabajo de campo en busca de nuevas poblaciones de Nepeta hispanica, descubrimiento en el que participó Javier Pavón García junto con Jose Luis Rodrigo Muñoz y que tuvo la amabilidad de comunicarnos. Es la mayor población actualmente conocida formada por 3 subpoblaciones de 3350 individuos estimados en total y revela la importancia del enclave que debería ser incluido en un hipotético parque nacional de los yesares de la zona centro peninsular.
Estatus poblacional (2004): Considerada en Peligro Crítico de Extinción.
Andalucía: Taxon vulnerable (VU)
Madrid: Taxon sensible a la alteración de su habitat (SAH)
Imágenes de C. eriocarpa

Noblejas (To) Darío Meliá
Noblejas (To) Rubén de Pablo
La cercanía de encinas y la presencia de suelos margosos yesíferos profundos y bien desarrollados, son característicos del hábitat.
El esparto proporciona materia orgánica al suelo, el relieve cóncavo, la humedad suficiente para la comunidad de terófitos que acompañan a Clypeola eriocarpa.
Aspecto de los cantiles yesíferos de Noblejas. Por encima de estos aparecen depósitos de cuarcitas mezcladas con margas, fajas de conglomerados y margas yesíferas. Todo ello tajado por vallejos, barrancos y vaguadas. En la cabecera de los mismos, y en la transición hacia las planicies mas secas y desguarnecidas, entre mosaicos de espartal y olivar, junto con carrascas y coscojas dispersas aparece la Clypeola. En las cuestas, fértiles y umbrías están las poblaciones de Nepeta hispanica, otro endemismo amenazado cuya búsqueda provocó el encuentro fortuito con nuestra especie.
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